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lunes, 27 de octubre de 2014

En España se utiliza el control mental a distancia para los toros de lidia

¿Pero sólo para los toros? No como verán...

Implantación de electrodos, años 60 Acabado de implantación de electrodos en un toro de lidia
Experimento con toro de lidia en diciembre de 1963 Experimento con toro de lidia en diciembre de 1963
El Dr. Delgado experimentando con monos El Dr. Delgado experimentando con monos
En diciembre de 1963 se realizaron los primeros experimentos de control mental a distancia de toros de lidia mediante chips implantados en el cerebro y radiofrecuencias.17/12/2013 - 19:01 / Act.: 05/04/2014 - 17:55
El control mental del toro de lidia en España es posible desde hace 50 años cuando el neurofisiólogo José Manuel Rodríguez Delgado implantó chips intracerebrales en toros que fueron controlados a distancia. Al Dr. Delgado le acompañaron los doctores Francisco Castejón Calderón y Francisco Santisteban García.
El control mental a distancia en España, podría estar al mismo nivel que en EE.UU. y Rusia desde las décadas de los sesenta y setenta del pasado siglo cuando  el malagueño José Manuel Rodríguez Delgado llegó a España procedente de Estados Unidos a solicitud del ministro franquista de Salud, Villar Palasí (ligado al Opus Dei), que le hizo una oferta para trabajar en la Universidad Autónoma de Madrid en mejores condiciones que en la Universidad de Yale, donde trabajaba desde 1950.
El Dr. Delgado estuvo vinculado a la CIA, donde colaboró en proyectos de control mental durante la Guerra Fría. Fue uno de los científicos más activos del denominado "Proyecto Pandora". Este consistía en modular voces y sonidos en la cabeza de los soldados mediante la creación de campos electromagnéticos. Delgado, financiado por la Universidad de Yale, la Oficina de Inteligencia Naval, la Fuerza Aérea y otras instituciones estadounidenses  - vinculado a los grupos fascistas españoles (según el investigador John Judge) -  fue el primero en especializarse en la implantación de dispositivos electrónicos directamente en el cerebro.
En el mes de diciembre de 1963 un equipo de científicos, liderado por el Dr. Delgado, con la ayuda de un ganadero, Ramón Sánchez Rodríguez, que cedió su finca, su personal y un ejemplar, que se sumó a los 4 toros bravos y 2 mansos adquiridos por el Ministerio de Educación español, realizaron en Córdoba el primer experimento de implantación de chips en el cerebro del toro al objeto de controlarlo con un mando a distancia.
Los experimentos les permitieron descubrir los centros neuronales que activan las reacciones de huída y de defensa del toro de lidia y que provoca en casi todos los animales la huida y en los toros bravos la acometida. En esa reducida zona al fondo del encéfalo, sobre la llamada “silla turca”, están juntos los centros de atacar o de huir. Y así descubrieron más de un centenar de áreas cerebrales en los toros de lidia en donde radicaban otros tantos movimientos y actos, algunos inverosímiles, hasta entonces desconocidos que pudieran hacerlo los toros, y de la alta escuela ecuestre.
En el experimento más conocido, Delgado, entró al ruedo con un toro que llevaba electrodos implantados en el cerebro. El toro embistió a Delgado, quien oprimió un botón del mando a distancia lo que provocó que el toro cesara el ataque. (Ver video abajo)
El Opus Dei, interesado en neurociencias desde los tiempos de la dictadura de Franco, cuando tenía el monopolio de los Ministerios, y el control del Gobierno, llevó a España al Dr. José Manuel Rodríguez Delgado - de molde orwelliano y abogado por la creación de una "sociedad psicocivilizada - cuando la Universidad de Yale y Delgado se vieron denunciados - y envueltos en un escándalo - por una mujer – y luego por varias personas más – que le acusaban de haberles implantado chips en la cabeza clandestinamente. Entonces el ministro franquista español, vinculado al Opus Dei, Villar Palasí, le ofreció a Delgado hacerse cargo de un equipo de investigación en la universidad Autónoma de Madrid. Ya en España, en 1971, Delgado, continuó y amplió sus experimentos con animales y personas, incluidos niños y ancianos.
De los experimentos que se conocen, destaca, por ejemplo, aquel en el que Delgado y otro doctor pusieron en una jaula de campos electromagnéticos a unos ancianos (bastante mayores), y les estimularon el cerebro provocándoles orgasmos durante largo tiempo. El Dr. Colin Ross describe otro experimento realizado por Delgado con un niño de 11 años en el que al presionar un botón en el cuadro transmisor, el niño empieza a estar confundido acerca de su identidad, preguntándose si es una chica y a hablar sobre el deseo de casarse con el Dr. Delgado. Empujando otro botón este comportamiento se detiene…
En el último periodo de su vida volvió a Estados Unidos en donde se le perdió la pista. La Revista Discover lo rastreó hasta que finalmente al encontrarlo le preguntó qué era lo estaba haciendo actualmente. Delgado respondió que estaba trabajando para el Gobierno Federal en un proyecto secreto, del que no podía dar más datos, sólo comentar que ya no necesitaba aplicar electrodos para cambiar el pensamiento humano, que podía hacerlo a distancia con microondas dirigidas… y que podía dirigirlas a ciertas partes del cerebro humano para producir miedo; o para hacerlo oír voces, o cosas.
Delgado falleció el 15 de septiembre de 2011 en San Diego (California). En España, que se sepa, no se han hecho públicos, ni se sabe a qué manos fueron a parar los resultados de estos experimentos después de años de investigación en unas condiciones y medios envidiables.
Algunos ex-miembros del Opus Dei afirman que esta organización de la iglesia católica ha continuado sus investigaciones y experimentos.  Un ex-Opus, José Ramón Martínez Robles, envió al entonces presidente del gobierno español, Rodríguez  Zapatero,  una carta denunciando que el Opus Dei le había implantado un chip en la cabeza mientras estudiaba en uno de sus colegios y que le hacía oír voces internas: "recuerdo  una mañana que me levanté con un dolor muy extraño en la cara, detrás de la nariz. Este dolor extraño me duró bastante tiempo, semanas. Poco tiempo después, cuando dejé los estudios de veterinaria, ya en Granada, comencé a escuchar voces en mi cabeza. Decían cosas como ‘te vas a enterar de lo que es la Obra’… en ocasiones cuando me despertaba, oía en mi cabeza  ‘empieza a grabar que ya se despierta’…”.

Fuente:  http://www.alazul.com/