Frase Anónima

El Mago Hizo un Gesto y Desapareció el Hambre. Hizo Otro Gesto y Desapareció la Injusticia. Hizo otro Gesto y se Acabaron las Guerras.
El Político Hizo un Gesto y Desapareció el Mago. Anónimo

viernes, 21 de marzo de 2014

La auténtica Realidad Perdida


Efectivamente, esta es La Auténtica Realidad Perdida, o la que no queremos ver. Dejémonos de una vez por todas de gilipolleces, imbecilidades y tonterías como la falsa crisis de Ucrania por la separación de Crimea, sanciones de EE.UU. y ONU con Europa de la mano contra Rusia, corrupciones políticas por doquier, guerras por todas partes, cambio climatico de retrasados mentales y su PUTA MADRE. Sé que son palabras duras, pero toda esta realidad ficticia es un circo orquestado por las altas esferas y sus mafiosos políticos para manipularnos, y les dejamos hacer. ¡Por Dios! Les seguimos el juego ¡¡¡COÑO!!! Nos empobrecen, nos manejan como fichas de ajedrez y encima babeamos ante las pantallas de televisión cuando salen diciendo tonterías para jodernos la vida. Pido disculpas por el vocabulario, pero me he tomado dos, o tres, copas de más, y esto hace que la Matrix falle y vea la auténtica y asquerosa realidad que nos rodea ¡joder, me cago en tó! Y al ver la siguiente noticia que les pongo a continuación me ha hecho despertar de la colmena a la que estamos sometido todos los zánganos de este puto planeta a las órdenes de la casta política asquerosa, corrupta y mafiosa que nos manipula. Vean, lean, lloren y despierten de una puta vez por todas jodeeeeeeeeeeeeer. Déjense de tonterías y luchen por despertar que no hay nada más bonito que la inocencia de la naturaleza en todo su esplendor...

Jirafa da un beso de despedida a un empleado moribundo del zoológico

Una jirafa ha dado un beso de despedida al moribundo empleado que la cuidó durante muchos años en un zoológico neerlandés.

Mario, de 54 años de edad, durante muchos años había estado trabajando en el zoológico de Róterdam (Países Bajos) cuidando a los animales y limpiando sus recintos. Cuando el hombre —con cáncer terminal— se enteró de que le quedan apenas unas semanas de vida, pidió su último deseo: despedirse de los animales a los que tanto apreciaba, informan medios locales.

Con la ayuda de una organización benéfica, cuyos voluntarios se especializan en trasladar a los pacientes que no tienen movilidad con enfermedades terminales para cumplir con sus deseos antes de morir, Mario en una cama de hospital portátil recorrió todo el zoológico y se detuvo en la zona de las jirafas.

De repente, una de ellas, al parecer, reconoció al empleado de mantenimiento y se dio cuenta de que al hombre le pasaba algo malo y, en una conmovedora escena, se acercó al moribundo y le dio un beso de despedida.

Tras este momento especial, Mario también tuvo tiempo para despedirse de sus colegas del zoológico, donde pasó la mayor parte de su vida adulta.

En el contexto de los escándalos recientes respecto al sacrificio de jirafas en los zoológicos daneses, cabe destacar la diferencia evidente con la que los animales tratan a los hombres.